Los militares exiliados dieron a conocer que el General Rangel Silva, quien forma parte del cartel de tráfico de drogas en Venezuela llamado “Cartel del Sol”, y que sus bienes se encuentran congelados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, el año pasado, se había dirigido a los venezolanos a través de los medios de comunicación, diciendo ''que una victoria de la oposición sería vender el país, y que las Fuerzas Amadas son leales completamente al proyecto político del gobierno''.
Estas declaraciones, a juicio de los oficiales opositores, representan una clara demostración de la aptitud que el régimen pretende asumir ante los resultados electorales del venidero 7 de Octubre de 2012. El General Rangel se ha convertido en comisario político de Chávez, desconociendo lo estipulado en los artículos 328 y 330 de la Constitución Nacional, donde se lee que La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de una persona o parcialidad política y quienes la integran no están permitidos participar en actos de propaganda, militancia o proselitismos.
Agregaron que, la designación del General Rangel pone de manifiesto que en el régimen de Chávez, el mérito y la antigüedad son valores dados de baja, el único requisito para ostentar cargos de relevante importancia es la incondicionalidad al régimen, esto lo evidencia también la designación del Mayor General Juan Francisco Romero Figueroa, como nuevo Comandante de la Guardia Nacional Bolivariana, quien siendo más antiguo que el nuevo Ministro de la Defensa, tendrá que rendirle cuentas a éste.
De igual manera rechazaron categóricamente las declaraciones emitidas por el nuevo Ministro de la Defensa, en las que hace referencia a que los oficiales que se levantaron en la Plaza Francia de Altamira violaron la Constitución Nacional, que por el contrario se llevó a cabo con la intención de hacer un llamado a la institucionalidad de los miembros de las Fuerzas Armadas, para impedir que se continuara usando la Carta Magna como un traje a la medida de quien hoy tiene empeñado el futuro de las Fuerzas Armadas venezolanas y del país a potencias extranjeras con la venia de quienes conforman el alto mando militar.
Los oficiales del exilio hacen un llamado a los miembros de las Fuerzas Armadas Nacionales para que respeten y hagan respetar la Constitución Nacional y las leyes de la República, no pueden escudarse en el cumplimiento de una orden que ignore la voluntad popular, que viole la Soberanía Nacional y los Derechos Humanos.






